¿Qué es la pintura al Óleo?

A lo largo del tiempo han existido una gran variedad de técnicas para pintar. Por ejemplo: El temple, el fresco y la encáustica pertenecen al mundo antiguo grecorromano y egipcio. La pintura al Óleo también tiene historia, pero primero analicemos en qué consiste. Se crea a partir de aplicar diferentes pigmentos en polvo en aceites secantes sobre una superficie. La base de aceite genera un acabado brillante y como resultado los colores resaltan más, mayor tiempo de vida y son más atractivos para el espectador.


Se le atribuía el descubrimiento a Jan Van Eyck, pintor flamenco,(1370-1440). Pero desde la Edad Media, este tipo de pintura era usual entre los artistas medievales, quienes también combinaban con otras técnicas como el temple y fresco. En lo que sí contribuyó este pintor junto con otros colegas fue a una mayor difusión en Europa.


Antes que se extendiera su uso, los artistas usaban la pintura al temple o témpera sobre sarcófagos. Una de las características principales es que al tardar más en secar posibilita corregir errores durante el proceso. El soporte puede ser: una tela, la pared, madera, entre otros. Hay varios métodos para aplicar este tipo de mezcla. Uno de ellos es pintar una primera capa de color, y después capas semitransparentes.


Los pigmentos eran difíciles de conseguir, porque provenían de elementos naturales. Por otro lado, el aceite era un elemento muy importante. Los aceites que se usaban eran el de linaza para la técnica de óleo y temple; por otra parte, el aceite de nueces lo destinaban para brillos. Durante el Renacimiento y hasta comienzos del siglo XX, se empleaba el aceite negro a base de linaza en los anteriores procedimientos.


Durante muchos siglos los artistas con la ayuda de sus asistentes, preparaban la gran mayoría de sus pinturas en el taller. Utilizaban más aceite de linaza espesada que refinada, pero después se percataron que las piezas se volvían más frágiles. Hasta el siglo XIX la técnica de óleo y temple eran concebidas como una misma.


La técnica actual que conocemos apareció entre los años 60 y 70. Las características principales son: el tiempo de secado es mayor por lo que tendrás más oportunidades de corregir, el acabado es brillante, sus colores se conservarán por mucho tiempo.


Johannes Vermeer: La Joven de la Perla