México, el país más surrealista



El surrealismo en México más que una corriente artística ha sido un símbolo que representa la cultura del país desde tiempos prehispánicos. Una cultura donde la magia y el misticismo siempre han estado presentes, un ejemplo de esto son los rituales y danzas que realizaban los prehispánicos como forma de conectarse con sus dioses, esto trajo a muchos artistas internacionales interesarse por la cultura mexicana como parte de su inspiración.


Uno de ellos fue André Breton, el fundador del surrealismo que al venir de visita a México ya que había quedado de reunirse con León Trotsky y a participar en unas conferencias sobre el arte francés del siglo XVIII, quedó fascinado por las artesanías y el arte que quiso que su trabajo sea lo más parecido a un artesano o carpintero mexicano, de hecho. Él mismo nombró a México como el país más surrealista del mundo.



Historia del surrealismo


El surrealismo es un movimiento que surge a raíz del dadaísmo y nace con el manifiesto del surrealismo, un texto publicado en 1924 por André Berton. Este estilo rechaza todo racionalismo de la modernidad y exalta todo lo relacionado al subconsciente a través de técnicas como “Escritura automática” que omite contra argumentos racionales.


Sin embargo, desde el principio, el surrealismo no solo se ha desarrollado dentro del marco europeo. También se constituye como un movimiento horizontal y transcultural. México es un buen ejemplo de cómo el mundo latinoamericano se convirtió en una inspiración para los surrealistas franceses. Y viceversa, es interesante observar cómo los intelectuales y artistas mexicanos aceptan el surrealismo y qué formas de comunicación se producen en relaciones recíprocas.


La visita de Berton a México despertó un interés en artistas mexicanos que posteriormente se incorporaron a este movimiento. El surrealismo fue un movimiento que llevó a la vanguardia a un país que era surrealista sin saberlo.